DÍA MUNDIAL DE LA TUBERCULOSIS

LA TUBERCULOSIS
Es una enfermedad pulmonar causada por bacterias, la cual se propaga por el aire de una persona a otra; de no ser trata apropiadamente, puede ser mortal.
Asimismo, cuando las personas poseen esta enfermedad basta sólo con toser, estornudar, hablar o escupir, para lanzar al aire microorganismos, conocidos como bacilos de la tuberculosis, que con solo inhalar unos pocos puede infectar.
Si bien es cierto que estas bacterias por lo general atacan a los pulmones, también pueden atacar otras partes del cuerpo como los riñones, la columna vertebral y el cerebro.
Según los cálculos de la OMS correspondientes a 2015, 1/3 parte de la población mundial tiene tuberculosis latente; es decir, esas personas están infectadas por el bacilo pero aún no han enfermado y no pueden transmitir la infección.
Las personas infectadas con el bacilo tuberculoso tienen a lo largo de la vida un riesgo de enfermar de tuberculosis de un 10%. Sin embargo, este riesgo es mucho mayor para las personas cuyo sistema inmunitario está dañado, como ocurre en casos de infección por el VIH, malnutrición o diabetes, o en quienes consumen cigarros.
A pesar del progreso actual en el control de la tuberculosis, esta enfermedad continúa siendo un gran problema mundial de salud pública, estimándose cerca de 9 millones de casos nuevos por año, pero detectándose sólo cerca de 6 millones de casos en los países, por lo que el llamado actual es a encontrar los casos perdidos y tratarlos adecuadamente, principalmente en grandes ciudades y poblaciones vulnerables.
Tuberculosis infantil
Aunque se desconoce su magnitud, se calcula que la tuberculosis infantil representa aproximadamente un 6% de todos los nuevos casos y se concentra mayoritariamente en países con alta carga de morbilidad. Entre los muchos factores que hacen difícil estimar la carga de tuberculosis en la población infantil, cabe citar los siguientes:
- la dificultad de establecer un diagnóstico definitivo;
- la presencia de enfermedad extrapulmonar (lo que hace necesario consultar a un especialista);
- su escasa prioridad en materia de salud pública (la tuberculosis infantil raramente es bacilífera);
- la inexistencia de vínculos entre los pediatras del sector privado y los programas nacionales de tuberculosis
Los niños pueden sufrir tuberculosis a cualquier edad, pero la horquilla más frecuente es entre 1 y 4 años. Las notificaciones de casos dependen de la intensidad de la epidemia, la estructura de edades de la población, los instrumentos de diagnóstico disponibles y la medida en que se practique sistemáticamente la localización de contactos.
La estrategia “Alto a la Tuberculosis”
La estrategia Alto a la Tuberculosis, que se basa en la estrategia DOTS concebida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias (la Unión), tiene un papel decisivo a la hora de reducir la carga mundial de morbilidad y, con ello, de proteger a los niños de la infección y la enfermedad.
El tratamiento de niños con tuberculosis debería ajustarse a la línea marcadas en la estrategia Alto a la Tuberculosis, teniendo siempre en cuenta la epidemiología y manifestaciones clínicas particulares que presenta la tuberculosis infantil.
Síntomas de la Tuberculosis:
Tos con flema por más de 15 días
Sudores nocturnos
Fiebre
Cansancio
Pérdida de peso
Falta de apetito
Fuentes: who.int y noticiaaldia.com
