DÍA MUNDIAL DE LA PAZ
En este día se recuerda la triste caída de la bomba atómica sobre Hiroshima y debe asumirse con el compromiso de trabajar todos los días del año por un mundo mejor, sin armas y por una buena coexistencia pacífica que es lo que merece dignamente nuestra humanidad.
Educando para la paz (enseñando a tus hijos la tolerancia)
¿Cómo educar a los niños para que no sean violentos? ¿Qué hacer para evitar las peleas y agresiones entre ellos? La violencia cuando se repite parece natural y ya no se cuestiona, pero hay que evitar llegar a esa situación. Pero… ¿cómo? Es importante no dar ejemplos de violencia en la familia y en la escuela pero también hay que censurar todo tipo de violencia.
Siete ideas
La guerra es violencia: no es un videojuego, no es una película y hay que hablar con los niños porque ellos no diferencian la realidad de la fantasía y eso es muy peligroso. Cuando crecen hay que darles información para que tengan idea de lo que están haciendo cuando juegan a matar, por ej.
Antes de que el chico pregunte, hay que dar el ejemplo de la no violencia en discusiones, en chistes, en comentarios sobre distintos temas: la guerra, la violencia per sé, los gritos, las ofensas. Es común ver padres horrorizados cuando desde la escuela les demandan hacer algo porque su hijo ha agredido verbal o físicamente a otro niño, pero ese niño ve y escucha día a día gritos y peleas entre sus padres y no conoce otra manera de resolver los conflictos.
Hablarles de la violencia, la guerra y el dolor no aumenta el miedo ni el riesgo de que el niño sea violento, por el contrario, lo estimula a pensar en las consecuencias de la violencia y en las ventajas de vivir en paz.
Los niños ven películas, series y juegos muy violentos pero deben saber que la realidad es diferente y que la violencia real causa severos daños. Informar y conversar sobre estos temas aleja temores y brinda una posibilidad de ver la realidad deseable desde la inclusión de la paz, el diálogo y el respeto.
Dar a los niños la idea de que es mejor no ser violento y de que ellos pueden protegerse de la violencia.
Enseñarles a quién acudir y cómo hacerlo para pedir seguridad o para que les explique lo que no entienden: a los maestros, contarlo en familia, etc. Es fundamental que todos los adultos den respuestas que brinden seguridad al niño y que haya coherencia sobre cómo ven la violencia, tanto la cotidiana como la de la guerra.
Compartir charlas en familia o con amigos y que los niños y jóvenes sepan que la violencia no lleva a buen puerto y nunca es el método adecuado para encontrar soluciones.
Que comprendan que discriminar no aceptando diferencias no sirve, que no es bueno no aceptarlas, que no hace bien resolver con violencia los problemas. Enseñarles que sí mejora la calidad de vida el respetar la opinión de los demás y que no todos piensan igual. Esto los ayudará a compartir sin conflicto con compañeros y amigos, compartir el estudio, el juego, el deporte, etc.
Fuente: www.familia.aollatino.com
