DEL 24 AL 30 DE OCTUBRE: SEMANA DEL DESARME

A lo largo del último año, las Naciones Unidas intensificaron sus esfuerzos para mejorar la eficacia de sus actividades en el ámbito de la paz y la seguridad. La eliminación de armas de destrucción masiva y el control del comercio de armas convencionales han recobrado plena actualidad este año. El pasado 2 de abril, la Asamblea General de la ONU adoptó por una abrumadora mayoría el Tratado sobre el Comercio de Armas, mediante el que se regula la compra y venta de armas pequeñas y de otros tipos de equipamiento militar. Una mayoría de países miembros de las Naciones Unidas, 113, han firmado ya ese tratado y 7 lo han ratificado.

LOS NIÑOS Y LAS ARMAS DE FUEGO

Los padres, los profesionales y el público en general están muy preocupados por el número creciente de niños y adolescentes que perecen a causa de las armas de fuego:

  • Cada día, muchísimos niños menores de 18 años mueren en suicidios, homicidios y accidentes causados por las armas de fuego. Muchos más sufren heridas.
  • Las heridas de bala en los niños menores de 16 años han aumentado enormemente.
  • Un alto porcentaje de los suicidios de adolescentes se llevan a cabo con armas de fuego.
  • Muchos millones de hogares tienen armas de fuego y muchos de sus dueños las mantienen cargadas con balas.

No podemos hacer a los niños y adolescentes a prueba de balas. A los niños les gusta jugar y estar activos. Los adolescentes son curiosos e impulsivos. Tales características normales, cuando se combinan con las armas de fuego, pueden causar la muerte.

La mejor manera de proteger a los niños contra la violencia es sacando las armas de fuego de la casa. Si los padres quieren tener o tienen que tener armas de fuego en la casa, los hijos siempre estarán en peligro. Las precauciones siguientes pueden reducir el riesgo:

  • Guarde las armas de fuego, sin balas y desamartilladas, en una caja cerrada con llave (siempre y cuando Ud o su pareja están autorizados a tenerla con su correspondiente porte de armas).
  • Sólo los padres deben de saber dónde se guarda la caja.
  • Guarde las balas por separado de las armas y también bajo llave.
  • Para los revólveres, ponga un candado alrededor de la barra superior para que no pueda cerrarse el cilindro, o use un candado de gatillo; para las pistolas, use un candado de gatillo.
  • Nunca deje el arma de fuego fuera de su vista, ni por un segundo, cuando la esté limpiando o la haya sacado por cualquier razón. Debe tenerla a la vista en todo momento.

Aun cuando los padres no tienen armas de fuego en su propia casa, deben siempre preguntarle a otros padres a cuyas casas van a jugar los hijos para asegurarse que ellos han tomado todas las medidas de seguridad. En un estudio de disparos accidentales hiriendo a niños menores de 16 años en los E.U.A., se encontró que un 40% de los disparos ocurrieron en casas de amigos o parientes. Las tragedias ocurrieron con mayor frecuencia cuando los niños no estaban siendo supervisados.

El riesgo de violencia aumenta rápidamente si los jóvenes toman bebidas alcohólicas cuando hay armas de fuego disponibles. En un estudio de suicidio juvenil en los E.U.A., las víctimas que usaron armas de fuego para suicidarse tenían una probabilidad 5 veces mayor de haber estado bebiendo que las que usaron otros medios para matarse. En un estudio -también en los E.U.A.- de muertes asociadas con armas de fuego en la familia, casi el 90%  de los atacantes y de las víctimas habían estado tomando bebidas alcohólicas o usando drogas antes de los homicidios.

El niño promedio presencia 45 actos de violencia en la televisión cada día; la mayor parte de los cuales involucran revólveres o pistolas. Los niños imitan lo que ven y se vuelven más agresivos después de ver mucha violencia en la televisión. Los padres deben de ayudar a proteger a sus niños de los efectos de la violencia televisada. Por ejemplo, deben ver programas con los hijos, limitar las horas frente al televisor, y expresar su desaprobación frente a los niños cuando vean episodios violentos diciendo que ésa no es la manera de resolver los conflictos.

Los niños y adolescentes con problemas emocionales o del comportamiento corren un mayor riesgo de usar armas de fuego contra otros o contra sí mismos. Los padres que se preocupan porque su hijo es demasiado agresivo o tiene un desorden emocional deben de acudir a un psiquiatra de niños y adolescentes para que evalúe el problema.

Finalmente, les recomendamos leer el informe “El Impacto de la violencia en niños, jóvenes y adolescentes” elaborado por CECODAP en Marzo del 2013, para que conozcan cómo afecta este tema en Venezuela, entrando al link: http://www.cecodap.org.ve/descargables/derechosNNA/El_Impacto_de_la_Violencia_en_NNA.pdf

Fuentes: un.org y familymanagement.com

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