CONSEJOS PARA DISFRAZAR A LOS NIÑOS EN CARNAVAL

- Los disfraces para niños tienen que reunir algunas características que en los disfraces para adultos no son tan importantes. La primera: la comodidad. Si el niño no puede moverse con soltura pasará un mal rato y querrá quitárselo en seguida.
- Además, los disfraces de niños y bebés tienen que ser seguros. Cuidado con los disfraces de las tiendas “todo a cien”. Pueden ser muy baratos, pero también especialmente inflamables. Si nuestro presupuesto es reducido, podemos encontrar opciones a buen precio sin descuidar la calidad de la ropa o fabricar algo en casa.
- Hay disfraces preciosos que solo pueden ponerse una vez porque los niños crecen muy rápido. Propongamos a nuestros amigos y familiares un espacio de intercambio de disfraces.
- Lo mejor es tener “reservas en casa”: un baúl de disfraces es pieza clave en toda infancia, así que apostemos por él durante todo el año.
- En el caso de los bebés, favor tomar en cuenta que hay que cambiarle muchas veces los pañales, por lo que el disfraz debe ser práctico para ello.
- También debe considerarse la temperatura del lugar para los disfraces de los niños: debemos cuidar que no pase mucho calor, ni pase mucho frío.
- Si le ponemos una máscara, por favor, ¡que no le tape la mitad de cada ojo ni le roce las pestañas! Lo mejor es que la cara vaya descubierta para que no se pierda nada de lo que ocurre alrededor.
- A la hora de pintar su cara es muy importante elegir buenas pinturas (van a pasar muchas horas con ellas). Deberíamos meditarlo seriamente si tiene menos de 3 ó 4 años: querrá quitársela pronto y la pintura acabará restregada por su cara y por el traje.
Fuente: serpadres.es
