DÍA CONTRA LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA

Cada seis minutos se somete a ablación a una niña en el mundo

Una niña está siendo sometida a una mutilación genital cada 6 minutos. Ese es el drama que asola a las mujeres que viven en los 29 países donde se realiza, de una forma más o menos generalizada, esta atrocidad que coarta a las mujeres y provoca innumerables problemas de salud. Según la organización World Vision, unos 125 millones de mujeres viven en el mundo mutiladas. “Porque hay que llamarlo así”, destacó Shaila Torroella, trabajadora social y coordinadora de proyectos de derechos de la mujer del África subsahariana. Una zona del mundo donde esta costumbre está tan arraigada que es muy difícil eliminarla.

Estas sociedades patriarcales tienen asumida que una mujer que no ha sufrido la extirpación del clítoris es una mujer impura. “Si es sucia, no puede recoger alimentos ni ir a por agua. Y si no puede alimentar a su familia o cumplir con los requisitos de la sociedad, puede ser expulsada”, explicó Torroella, que encontró en sus viajes pueblos que practicaban la mutilación genital femenina por estética. “Aseguraban que crecía tanto como el pene”. Luego está la justificación religiosa, aunque “el Corán no dice nada” sobre este tema. “Muchos creen que si una mujer no está mutilada, no podrá concebir; o que el recién nacido se morirá si toca el clítoris”, añadió la trabajadora social en unas jornadas por el Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina (MGF).

Argumentos que someten a las mujeres, que ven coartada su libertad y su camino educativo ya que la ablación es el paso anterior al matrimonio. “Los maridos se consideran con legitimidad porque entienden que el cuerpo de la mujer es suyo”, analizó María del Mar Pastor, doctora en Enfermería, y que ha estado trabajando en Kenia, donde se han salvado de ablación a unas 3.000 niñas. “Aunque Kenia no es un país donde se registren muchos casos, en las zonas de Marigat, Baringo y Pokot alcanzaba cotas del 94%”, añadió esta enfermera. Una relación, la del la mutilación genital femenina y el casamiento forzoso, que afecta a 13,5 millones de niñas cada año. El vínculo que existe entre ambas prácticas es una vulneración de los derechos humanos de las niñas, según denuncia World Vision.

IMPLANTACIÓN DEL PROTOCOLO

Hace 2 semanas, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud aprobó un protocolo de actuación para luchar contra esta lacra, que puede afectar a 17.000 niñas originarias de países como Somalia, Sierra Leona, Egipto, Sudán o Yemen, entre otros. Este protocolo implica un control educativo, médico (advertir de las consecuencias a la salud) y judicial (la ley contempla penas de cárcel).

“La clave en erradicar esta barbarie es la prevención, evitar que suceda a base de explicar a las madres y a las mujeres las consecuencias y los mitos que sustentan esta práctica”, añadió Nieves Crespo, responsable del programa de MGF.

Fuente: diariodenavarra.es

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