DÍA DEL PEDIATRA

Cómo elegir un buen pediatra
Un buen pediatra debe ser una persona de confianza, que sepa disipar las dudas, tomar decisiones y controlar posibles angustias de los padres:
Debe prevenir más que curar. Un buen pediatra debe mantener la buena salud del(la) niño(a), previniendo las enfermedades. Para ello, debe realizar un seguimiento del crecimiento del(la) bebé(a), debe controlar que se realizan las vacunas y prestar atención con respecto a la alimentación del pequeño.
Debe estar disponible. Es básico que el pediatra pueda ofrecer un buen servicio. Debes informarte de los horarios de visita, de las horas en las que puedes localizarlo(a) telefónicamente e idealmente de la posibilidad de que haga visitas a domicilio.
Debe hacer muchas preguntas. El pediatra debe informarse de cómo se ha desarrollado el embarazo y el parto, conocer el historial de salud familiar, etc. Su trabajo va más allá de controlar la cartilla clínica del(la) niño(a).
Debe establecer una buena relación con el niño. Un buen pediatra sabe cómo tratar al(la) niño(a) sin impacientarse ni utilizar modales bruscos. Al atenderlo(a) debe tener presente las impresiones de los padres.
Debe realizar la visita con mucha atención. Cada bebé(a) debe ser examinado(a) con total atención y al detalle.
Debe escuchar y explicar. Un buen pediatra debe escuchar a los padres, teniendo en cuenta sus opiniones.
Antes de elegir quién será el pediatra que controlará al(la) niño(a), es importante que te dejes aconsejar por personas de confianza. Debes tener presente que la persona debe gustarte y darte confianza. Te recomendamos que intentes conocerlo(a) antes de que nazca el(la) bebé(a); te será útil para informarte sobre los primeros cuidados que deberás prestarle al regresar del hospital/clínica.
Fuente: mibebeyyo.com
