DÍA INTERNACIONAL DEL GATO

Aunque también se celebra el 20 de Febrero, aprovechamos este día para compartirles este artículo sobre la relación entre los bebés y los gatos. ¿Pueden estar juntos?
Si tu gato era el centro del mundo, que haya un nuevo integrante no significa que lo atacará indudablemente porque cree que le quitará todo, que estará celoso de compartir el amor de sus dueños o que sentirá envidia por la atención que recibe el niño y lo detestará. Sería cruel que de la noche a la mañana todo el protagonismo que tenía se esfume.
1) Presentándolos.
Cuando haya nacido el bebé es bueno que el gato olfatee cosas que ya hayan sido utilizadas por el niño como ropa, juguetes, etc… en la habitación que le pertenecerá. En el momento de mostrarle el nuevo integrante, espera que se acerque por sí solo, no los fuerces a nada porque ahí es cuando ocurren los malos entendidos. Una vez que haya notado la presencia y esté cerca, lo olfateará y mirará. No se lo impidas y cuida que no se asuste, aunque si esto ocurriese por algún movimiento del bebé, el gato simplemente se irá. Igual siempre tienes que estar atento para que no haya problemas. Sentarte en un sillón y tener el bebé en tu regazo y al gato al lado tuyo ya sea durmiendo o no, sería una buena forma de que se socialice con el pequeño.
2) ¿Qué hacer?
Trata que el gato se estrese lo menos posible preparando la futura habitación del bebé con todas las pertenencias del niño un tiempo considerable antes del nacimiento. Así no habrá un cambio abrupto; deja que explore la nueva decoración del cuarto pero no lo dejes pasar mucho tiempo dentro para que no piense que todo eso es para él y se instale, esto podría ocasionar inconvenientes luego. Manten la puerta cerrada para que no entre seguido. La cuna será la cama perfecta para el pequeño felino y debemos evitar que crea que es su propiedad, no le permitas dormir ni acostarse dentro, aunque parezca lindo, porque pensará que es para él, entonces aquí es donde se genera un problema frecuente: El gato entra en la cuna con el bebé dentro, por curiosidad o porque quiere acostarse en él. El dueño lo descubre y lo primero que hace es pegar un fuerte grito de reproche o de susto. ¿Qué sucede? El felino se asusta, salta y sale corriendo y puede lastimar sin querer al niño. El Gato no tiene la culpa, si esta situación te llegase a suceder, no lo asustes, sólo acércate despacio y nómbralo con suavidad. Sácalo de la cuna tratando de que no tire pataditas. Si lo crees conveniente, córtale las uñas hasta que se adecue a la situación.
Trata que el gato se estrese lo menos posible preparando la futura habitación del bebé con todas las pertenencias del niño un tiempo considerable antes del nacimiento. Así no habrá un cambio abrupto; deja que explore la nueva decoración del cuarto pero no lo dejes pasar mucho tiempo dentro para que no piense que todo eso es para él y se instale, esto podría ocasionar inconvenientes luego. Manten la puerta cerrada para que no entre seguido. La cuna será la cama perfecta para el pequeño felino y debemos evitar que crea que es su propiedad, no le permitas dormir ni acostarse dentro, aunque parezca lindo, porque pensará que es para él, entonces aquí es donde se genera un problema frecuente: El gato entra en la cuna con el bebé dentro, por curiosidad o porque quiere acostarse en él. El dueño lo descubre y lo primero que hace es pegar un fuerte grito de reproche o de susto. ¿Qué sucede? El felino se asusta, salta y sale corriendo y puede lastimar sin querer al niño. El Gato no tiene la culpa, si esta situación te llegase a suceder, no lo asustes, sólo acércate despacio y nómbralo con suavidad. Sácalo de la cuna tratando de que no tire pataditas. Si lo crees conveniente, córtale las uñas hasta que se adecue a la situación.
3) No olvides…
Tienes que intentar que el gato sufra lo menos posible el cambio, por lo tanto no debes dejar de lado las necesidades básicas de él como por ej.:
* Darle de comer y cambiarle el agua.
* Seguir prestándole atención con caricias y mimos.
Si a tu gato le gustaba acostarse en tu falda, dormir contigo, etc… sigue haciéndolo para que no se sienta olvidado ni que lo dejaron de querer. No lo excluyas cuando esté toda la familia reunida junto al bebé, permítele que también se socialice. No debes dejar solos a los chicos demasiado jóvenes porque tienen tendencia a tirarle de las orejas, la cola, pelliscarlos entre otras cosas que disgustan tanto a los gatos como a los perros aunque no tengan esas intenciones.
Te recomendamos llevarlo al veterinario para una desparacitación interna y externa,y una revisión general.
Si a tu gato le gustaba acostarse en tu falda, dormir contigo, etc… sigue haciéndolo para que no se sienta olvidado ni que lo dejaron de querer. No lo excluyas cuando esté toda la familia reunida junto al bebé, permítele que también se socialice. No debes dejar solos a los chicos demasiado jóvenes porque tienen tendencia a tirarle de las orejas, la cola, pelliscarlos entre otras cosas que disgustan tanto a los gatos como a los perros aunque no tengan esas intenciones.
Te recomendamos llevarlo al veterinario para una desparacitación interna y externa,y una revisión general.
Fuente: angelfire.com
